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¿Por qué entrenar en Conciencia?

A lo largo de los últimos años hemos asistido a un mundo con mucha oferta en materia de educación sobre desarrollo personal y organizacional.  Hemos observado cómo se han gastado recursos preciosos como tiempo y dinero en cantidades astronómicas, sin resultados que justifiquen dicha inversión.

 

Como todo intercambio, el resultado final depende de la actuación de las partes involucradas, por lo que hay fallos tanto en la oferta como en la demanda, o sea, tanto en lo que propone el oferente como en lo que espera el demandante.

 

Toda oferta educativa que carezca del concepto de personalización, frecuencia, temporalidad y actividad en el aprendizaje, es una oferta poco efectiva.  En general la gran mayoría de las propuestas educativas han carecido, al menos, de alguno de estos conceptos, sino de todos.

 

Hasta el advenimiento de sistemas de enseñanzas centrados en el estudiante y no en el sistema, los mensajes hacia los educandos eran universales y pasivos, sin considerar que tanto la individualidad como la actitud activa del alumno son esenciales al momento del logro de resultados

 

Desde el lado de la demanda, organizaciones y personas exigen y necesitan soluciones rápidas, y conductuales, olvidando que el real cambio proviene del interior.  Sin autoconciencia operar cambios profundos y estables es una tarea casi imposible.  

He visto a cientos de personas ir de un lugar a otro, en busca de un cambio que no quieren, y que cuando quieren, lo buscan de manera inadecuada Intentan convertirse en un adepto a algo o de alguien que los transforme.  Allí nacen los seguidores de … Jesús, Buda, Elvis … o de algún representante auto nominado.  

 

Cuando nos preguntamos respecto a porqué sucede esto, podemos encontrar señales en la educación que recibimos, la que se arrastra desde años en la historia.

 

El rol primordial respecto a la construcción psicológica y espiritual del individuo, estuvo y aún sigue estando, aunque cada vez en menor proporción, en las religiones.

 

Dicho sistema de construcción coloca al individuo alejado de toda posibilidad de cambio, ya que son las jerarquías trascendentes, con las que no tenemos posibilidad de interaccionar más allá de la súplica, quienes deciden por nosotros

 

Otro formador psicológico de gran importancia, ha sido el Psicoanálisis, que desde principios del siglo XX ha intervenido de forma potente en ampliar el paradigma vigente de ese entonces, colocando en el tablero del juego un elemento más: la psique.  Sin embargo, la psicología tradicional ha tomado solamente el enfoque desde la carencia, sin complementar con el enfoque de fortalezas.

 

Martin Seligman, artífice de la Psicología Positiva declaró al asumir la presidencia de la Asociación Americana de Psicología en 1998, que la Psicología se ha mostrado impotente en la generación de bienestar, luego de casi ochenta años desde su implementación.  

 

El siglo XX necesitaba alternativas para salir de la opresión natural que las personas conscientes sentían, viviendo entre sistemas políticos totalitarios, religiones abortivas, economía para pocos y la impotencia de la psicología tradicional.  

 

Desde la década de 1960, bajo el advenimiento de la denominada Era de Acuario convivieron prácticas de liberación, donde la libertad sexual, el consumo de pscicodélicos químicos, de plantas sagradas y de hongos fueron sinónimos de liberación personal.  

 

Hasta hoy, no hemos podido cumplir con el único consejo que legó quién aparece como el Gran Libertador, de nombre Sidharta Gautama, quién proclamó que la liberación interior, depende de una sola cosa: soltar apegos y fijaciones.

 

El Budismo, Daoísmo e Hinduísmo comenzaron a ser conocidos a través de noticias que nos traían aventureros desde Oriente.  Hoy sabemos, tal como lo expresa Fritjop Capra en su obra El Tao de la Física, que ellos fueron los primeros físicos cuánticos de la humanidad.

 

En 2020, hemos transitado una pandemia viral, la cual se ha presentado como un Gran Maestro, dejando la posibilidad de revisar algunas cosas adquiridas.

 

El sentido de solidaridad, de revisión de nuestras creencias y valores, tienen oportunidad de emerger como el Gran Aprendizaje.

 

Desde esa oportunidad, nace ConQiencia, para sumarse al número cada vez mayor de agentes de cambio, buscando Humanizar el Futuro.

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